No existe una fórmula que indique cuándo es necesario acudir a un terapeuta. Sin embargo hay ciertas características que justifican una indicación terapéutica, entre las cuales menciono algunas:

· Dificultad para enfrentar ciertas situaciones o etapas de la vida.
· Problemas para enfrentar situaciones de cambio.
· Mejorar la calidad de tus relaciones.
· Conocer nuevos puntos de vista.
· Sensación de estancamiento.
· Encontrar nuevas potencialidades.
· Desamor.
- Manejo de obseciones y fobias
- Transformador en drogadicción
· Descubrirte y conocer aspectos, ocultos en ti.
· Conflictos laborales.
· Dificultad para terminar relaciones.
· Problemas familiares.
· Pérdida y separación.
· Conflictos de pareja.
· Perdonar.
· Autoestima baja.
· Inseguridades.
· Adicciones.
· Complejos.
· Miedos.
· Celos.
· Timidez.
· Etc.. Etc..

MITOS SOBRE LAS TERAPIAS :

Sólo acuden a un terapeuta las personas que están medio locas o aquellas que no tienen remedio. Falso

A partir de determinada edad no tiene sentido acudir a un terapeuta. Esta afirmación es falsa, si bien es cierto que la capacidad de cambio de las personas es mayor cuanto menor edad tiene, no hay que olvidar que la condición para modificara cualquier hábito o conducta es el interés por conseguirlo, condición totalmente independiente de la edad.

Las personas no cambian nunca. Cuando se empieza a ir a un terapeuta, es para siempre. Esta aseveración también es falsa, ya que cada paciente acude para resolver y entender una situación complicada que no es capaz de manejar. Durante el tiempo de intervención irá aprendiendo cómo hacerlo y las estrategias que adquiera le servirán incluso para situaciones problemáticas posteriores.